lunes, 25 de febrero de 2013

El fiscal pide al juez Ruz la apertura de juicio oral por el 'caso Faisán'


  • FERNANDO LÁZARO MADRID
  • 25/02/2013 ESPAÑA/El Mundo


  • Las acusaciones y el Ministerio Público calificarán el soplo como colaboración con ETA

    El mejor favor que el PSOe podría hacer a España es disolverse y dejar su espacio a otros partidos españoles, socialistas y con principios, por ejemplo, UPyDAhora sí. El caso del chivatazo policial a ETA entra en su fase final. Una vez concluida la instrucción y con el visto bueno de la Sala frente a los recursos, ha sido el representante del Ministerio Fiscal el que ha dado el penúltimo paso para que los presuntos autores materiales del soplo se sienten en el banquillo.

    Según explicaron a este periódico fuentes de la Audiencia Nacional, la Fiscalía ha elevado ya un escrito al juez instructor del caso, Pablo Ruz, en el que le pide que inicie la fase de juicio oral para que el procedimiento quede concluso y los procesados se sienten en el banquillo.
    Según estas mismas fuentes, con toda seguridad la vista por el chivatazo del bar Faisán se celebrará en la Audiencia Nacional.

    Las acusaciones personadas pedirán que se juzgue a los dos policías procesados, el que fuera jefe superior del País Vasco, Enrique Pamies, y el inspector Ballesteros, que estaba destinado a la lucha contra el terrorismo islamista en el momento en el que presuntamente perpetraron el chivatazo, por revelación de secretos y por colaboración con la organización terrorista ETA.

    El Ministerio Público, casi con toda seguridad, defenderá también, finalmente, estas mismas calificaciones jurídicas.

    Se ha especulado durante meses con que el procedimiento pudiera acabar definitivamente en los juzgados de Irún, partido judicial en el que se encuentra el bar Faisán, propiedad de Joseba Elosua, donde se perpetró el chivatazo. Y esto hubiera sido así si finalmente en el banquillo se sentaran los procesados únicamente bajo la acusación de revelación de secretos. Pero el delito de colaboración con banda armada solo se juzga en la Audiencia Nacional.

    Ahora, una vez que el fiscal ha solicitado ya formalmente al juez la apertura de juicio oral, el instructor deberá dar traslado a las diferentes acusaciones: la de Dignidad y Justicia, la de la AVT y la del Partido Popular para que se pronuncien sobre la conveniencia de llevar la causa ya a juicio. También deberán informar las defensas de los procesados.

    El juez fijara un plazo de 10 días para que se pronuncien las partes antes de empezar a tomar sus decisiones. Si finalmente, como todo apunta, coinciden en ir a juicio, el instructor dará un plazo para que el Ministerio Público y las acusaciones le remitan sus escritos contra los dos procesados. Y a partir de ese momento, se fijará la fecha para que comience uno de los juicios que, seguramente, más expectación levantará en los próximos meses.

    Y es que el caso del chivatazo policial a ETA del bar Faisán marcó la legislatura pasada. Se produjo en mayo de 2006, durante el Gobierno de Zapatero, cuando al frente del Ministerio del Interior estaba el ahora líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba. Los investigadores señalaron desde el principio al que fuera director de la Policía con el PSOE, Víctor García Hidalgo, como quien dio la orden para perpetrar el chivatazo. Incluso llegaron a sondear los contactos de éste con su superior, el entonces secretario de Estado, Antonio Camacho. Pero la Justicia entendió que no existían indicios suficientes para actuar contra estos políticos del PSOE.

    El chivatazo se produjo en el momento en que Rodríguez Zapatero tenía abierto el mal llamado proceso de paz con ETA. De hecho, se produjo el mismo día en que el líder socialista recibía en el palacio de La Moncloa al que en aquellas fechas era el líder del PNV, Josu Jon Imaz, que le iba a trasladar su apoyo a las conversaciones con la banda terrorista

    domingo, 24 de febrero de 2013

    Sortu elige como líder a Otegi y reivindica las'luchas del MLNV'


  • ÁNGELES ESCRIVÁ PAMPLONA
  • 24/02/2013 PORTADA/El Mundo


  • Se les prometió que serían legalizados si ETA dejaba de matar y ellos se limitaban a hacer política, y así ha sido. El Consejo Nacional de Sortu está repleto de nombres viejos-nuevos -encabezados por Hasier Arraiz- que se sentaban en la dirección de Batasuna.

    Ayer, a pesar de insistir en que eran nuevos, no pudieron evitar reivindicar su pasado. Porque, de no hacerlo, muchas de sus bases no lo entenderían, los presos se les rebotarían y ellos mismos tendrían que asumir que su trayectoria violenta ha sido un fracaso. Una frase escrita por Arnaldo Otegi resumiría esa situación de herencia, derrota y desafío: «Sonreíd, que ésa es otra forma de enseñar los dientes». 

    En la ponencia política que aprobaron ayer en Pamplona, en su congreso fundacional, hay un párrafo en el que se refieren al asunto de la legalización: «Aunque se temía que el PP, una vez llegado al Gobierno, podría deshacer el trabajo de los meses anteriores, Ayete había puesto un límite y, aunque bajo amenaza y con muchas carencias, se ha podido poner fin al proceso de la ilegalización». 
    De modo que ayer, por 396 votos a favor, cuatro abstenciones y ningún voto en contra, fue nombrado presidente Arraiz; secretario general de Sortu, Arnaldo Otegi, que fue reivindicado porque se encuentra en prisión, y, tras él, están Rufino Etxeberria, Pernando Barrena, Joseba Permach, Juanjo Petrikorena y un largo etcétera de dirigentes que ayer se cuidaron mucho de mencionar a ETA, es decir, de pedirle que se disuelva, pero no tuvieron empacho alguno en hacer recaer todas las acusaciones en el Estado español, intentando una vez más equiparar ambas partes, aunque señalando sólo a una. 

    En primer lugar lo hizo Otegi a través de una carta que fue leída con la habitual parafernalia. Con su cara proyectada en una gran pantalla desde la que decía que Sortu «nace en un estadio en el que aún sigue vigente la violencia de los Estados». Después lo haría en el mitin vespertino de cierre Pernando Barrena, uno de los nuevos-viejos portavoces, al asegurar que el Estado «sigue con la violencia por banda, aplicando una política penitenciaria criminal» y deteniendo a gente» y que el Gobierno de Madrid es un «enemigo declarado de la paz que tanto necesita este país».

    Incluso en los textos que fueron aprobados ayer y que han estado siendo sometidos a discusión durante semanas entre sus bases, se insiste en que la izquierda abertzale es «muy consciente de la violencia estructural aplicada desde los diferentes aparatos del Estado -no sólo la más patente, como es la represión policial-, amparados bajo el sacrosanto principio de la ley y el orden establecidos al servicio del poder», proclama su «insumisión» ante el que llama «falso planteamiento de la violencia exclusiva» de ETA y anima a la «desobediencia civil y política como herramienta de lucha contestataria». 

    Tanto es así que incluso Sortu considera «legítimo el recurso a la reacción defensiva», aunque ahora sin violencia. Sortu, por tanto, inicia una «nueva etapa» que ha sido posible gracias a la «autocrítica» que piensa seguir aplicando y a que «hemos sido rigurosos con nosotros mismos a la hora de realizar todo tipo de reflexiones». Es decir, la violencia es el pasado, pero eso no implica que renieguen de él, aunque empleen todas la sutilezas del mundo.

    En la misma resolución que sirve de base teórica a su primer congreso, los fundadores de Sortu, proclamaron ayer: «Hoy estamos aquí gracias a los avances realizados por el proceso de liberación». Del mismo modo que en la ponencia política se reconoce que «por responsabilidad histórica, la línea política es depositaria y relevo de las evoluciones y experiencias del lucha que el MLNV [del que ETA era la vanguardia] ha venido desarrollando en el proceso de liberación nacional», ha de ser «el faro que recoja la estela referencial de donde venimos» y proyectarse hasta el futuro que en este caso, como destacó Arraiz es la consecución de un Estado independiente, euskaldun, socialista y feminista. 
    Porque superadas las consideraciones relativas a la herencia y a quién tiene el patrimonio de la violencia, el objetivo político de Sortu es claro. Ayer, el nuevo-viejo presidente de Sortu proclamó que «para que este pueblo sea dueño de su destino necesita poder navegar sin límite alguno. Necesitamos un mar de soberanía para Euskal Herria», dijo, y propuso para conseguirlo, con Sortu como «instrumento», acuerdos y alianzas entre partidos de izquierdas y soberanistas. 

    Arraiz (que guardó un perfil argumentalmente bajo, ceñido a las injusticias sociales y económicas), también habló de un «sistema criminal», pero en este caso se refería al «capitalismo salvaje» al que intenta conjurar con una «revolución democrática nacional». Sus modelos mencionados ayer: Venezuela, Cuba, Palestina... 

    No en vano, en recuperación de estas nuevas esencias de izquierdas finalizaron cantando primero La Internacional y luego el Eusko Gudariak.

    Sin duda, quienes recibieron la ovación más cerrada fueron los presos de ETA. Uno de sus portavoces, Kandido Zubikarai, recordó que los presos tienen «prioridad» sobre todas las cosas, porque así «lo ha demostrado el pueblo», acusó al Gobierno español de querer generar «frustración con su inmovilismo» y advirtió de que lo que se estaba poniendo en peligro es la «viabilidad del proceso».

    Por la tarde, Sortu convocó su primer mitin, con la estética de siempre, con coros y danzas, bertzolaris y con teatrillos de escuela con moralina política incorporada. Por el partido sólo intervino el portavoz, Barrena, que parecía una caricatura de sí mismo trocándose en falso perroflauta. «No permitiremos que una casta de políticos manguis nos quiten el trabajo y nos dejen sin casa». Y la denuncia se volvía, de repente, sucia. 

    Toda la dirección de Sortu estuvo comedida y discreta en ese acto. Se limitó a ver con complacencia los vídeos sensibleros de homenaje a los presos de ETA siendo recibidos en sus pueblos, a aplaudir cuando los representantes de partidos amigos (Sinn Feinn, ANC, Organización para la Liberación de Palestina) mandaban «un saludo especial para todos los presos políticos del mundo». Y a callar cuando la grada gritaba «golpear duro hasta el final», el lema con el que se animaba a ETA hasta hace nada

    viernes, 22 de febrero de 2013

    E.E.U.U.








    Estas palabras son del Presidente de los EEUU, Barak Obama.

    Las pronunció en el año 2010, en el discurso de conmemoración del aniversario de la independencia de ese país.




    Sgt. JOSHUA HELTERBRAN (Sargento Joshua Helterbran)



    It's the Soldier, not the reporter
    Es el Soldado, no el periodista
    Who has given us the freedom of the press. quien nos ha dado la libertad de prensa. It's the Soldier, not the poet,
    Es el Soldado, no el poeta
    Who has given us the freedom of speech.
    quien nos ha dado la libertad de expresión.
    It's the Soldier, not the politicians
    Es el Soldado, no los políticos
    That ensures our right to Life, Liberty and the Pursuit of Happiness.
    el que garantiza nuestro derecho a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad.
    It's the Soldier who salutes the flag,
    Es el Soldado quien saluda a la bandera,
    Who serves beneath the flag,
    el que sirve bajo la bandera
    And whose coffin is draped by the flag.
    y cuyo ataúd esenvuelto en la bandera.

    If you care to offer the smallest token of recognition and appreciation for the Military,
    Si Ud. quiere ofrecer, así sea, el más pequeño homenaje de reconocimiento y aprecio por los militares,
    Please pass this on.
    por favor haga circular esto.

    Ricardo Mora González:



    "Cuando la Patria está en peligro, se recurre a Dios y al Soldado. Cuando el peligro pasa, Dios es olvidado y el Soldado... ¡juzgado!

    miércoles, 20 de febrero de 2013

    ETA se tensa al pedirle desarme


  • ÁNGELES ESCRIVÁ MADRID
  • 20/02/2013 ESPAÑA/El Mundo


  • Los verificadores se plantearon dejarlo ante la intransigencia de la banda

    La dirección de ETA está en una postura inamovible y ha decidido que, para la «nueva fase» a la que aspira (solventar el asunto de los presos y la «desmilitarización», como la llama), su interlocutor ha de ser el Gobierno. Tanto es así que sus dirigentes se resisten y crean situaciones de verdadera tensión cuando los verificadores internacionales, encabezados por el profesor Ram Mannikalingham, les advierten de que tienen que avanzar, en concreto, que deben empezar a dar pasos hacia el desarme. Cuando este grupo de expertos internacionales ha empleado esta argumentación, los etarras les recuerdan que su única misión es la de verificar y no meterse en otras profundidades.
    Así, los verificadores del «cese definitivo de la actividad armada» se han estado reuniendo en los últimos días con representantes de los partidos vascos, excepto los del PP y UPyD, y les han llegado a explicar que, dada la actitud de los jefes de la banda, se han planteado cejar definitivamente su actividad o dejarla congelada hasta que se les vuelva a reclamar. Finalmente, atendiendo a las peticiones especialmente del PNV y del PSE, han decidido seguir viéndose en Oslo con los etarras.
    Estos mediadores llevan más de dos años entrando en contacto con los dirigentes de ETA. A petición de una Fundación involucrada en la resolución de conflictos y con el interés de la izquierda abertzale como origen, su función era la de acreditar que la banda dejaba de atentar, en contra del criterio del Gobierno, que siempre dijo que las Fuerzas de Seguridad debían encargarse de ese trabajo. En realidad, ellos mismos reconocieron desde el principio que no tenían ni tiempo ni medios para realizar una verificación operativa en condiciones pero tenían la esperanza de ir avanzando.
    No obstante, la banda no ha querido escucharles. Ni cuando le pidieron que sus miembros renunciaran a llevar armas (ETA se limitó a garantizarles que no las usarían aunque sí las llevarían) ni cuando advierten a la dirección etarra de que debe avanzar hacia un fin ordenado. Los verificadores han comunicado a los partidos su convicción de que ETA ya tiene asumido que la amnistía para sus presos no se va a dar y no van a salir en tropel. Además, creen que antes o después la banda va a hacer su «reconocimiento del dolor causado», pero sigue enrocada. De modo que han advertido a la organización de que un fin que se prolongue en el tiempo aumenta el riesgo de los accidentes inesperados (sobre todo cuando los almacenes de armas siguen ocultos), y puede llevar a la fragmentación e incluso al enfrentamiento tanto en la sociedad como entre los presos o huidos que consideran que hay que buscar una salida cuanto antes.
    Los verificadores han asegurado a los partidos que el resumen de la situación sigue arrojando un saldo positivo porque ETA no ha vuelto a atentar, pero admiten la complejidad de la situación. A sabiendas de que la simple constatación de que no hay atentados podía haberse hecho leyendo los periódicos, estos expertos continuarán mientras siga habiendo armas.

  • JUAN MANUEL BELLVER PARÍS CORRESPONSAL
  • 20/02/2013 ESPAÑA

  • Bronca etarra en un juicio en París

    Expulsados 'Txeroki' y nueve terroristas más tras un 'Eusko Gudariak' entre vivas a ETA
    Puñetazos, patadas, resistencia a la autoridad y desacato al tribunal. Así escenificaron ayer Txeroki y los otros nueve terroristas que están siendo juzgados estos días en París su compromiso con el comunicado de paz que habían leído el lunes por orden de ETA. Los mismos que durante la primera jornada del proceso hablaron de «dar una oportunidad al diálogo» o «ayudar a cerrar heridas profundas y dolorosas» mostraron al día siguiente en el Palais de Justice su verdadero rostro: el de la línea dura.

    Protestaban porque los furgones que hacen diariamente el recorrido hasta la Île de la Cité desde la cárcel llegan con mucho retraso. Se quejaban de que algunos de ellos son esposados con las manos detrás de la espalda, como manda la Dirección de Administraciones Penitencias para los «detenidos particularmente señalados». Hasta denunciaron que los bocadillos que se les sirven a la hora del almuerzo, durante el receso de las vistas orales, son incomestibles.

    Los 10 imputados en el sumario 11/0076 referido al secuestro de una familia de Orio en agosto de 2007 y el robo de su autocaravana para atentar con ella en la urbanización castellonense de Marina D'Or habían expresado ya su quejas el lunes, por boca de su abogada, Amaia Recarte. Pero no pasaron de ahí.

    Ayer martes, en cambio, decidieron hacer la guerra por su cuenta a los magistrados, cuya jurisdicción afirman no reconocer. Erigiéndose en portavoz del grupo, Oihan Barandalla amenazó con impedir que el proceso «se desarrolle normalmente» si no se atienden sus peticiones.

    Lo de menos, durante la jornada, fue el testimonio de la comandante Claire Carimantran, que explicó con detalle cómo el comando etarra raptó entre el 24 y el 27 de agosto de 2007 a una pareja guipuzcoana y su hijo de cuatro años en una playa de Las Landas para apoderarse de su autocaravana.
    Cuando Jean-Pierre Ancel, el presidente del Tribunal Especial de lo Criminal que va a juzgarles, les comunicó que, de todas sus exigencias, sólo iba a concederles una -la de saludar por turnos a los familiares desplazados a París para asistir a la vista-, los 10 acusados se pusieron de pie y le dieron la espalda en un gesto ostensible de desacato. «No podemos seguir porque no se dan las condiciones para nuestra salud», exclamó Barandalla.

    Conminados a abandonar el banquillo, los terroristas prefirieron revolverse contra la docena de fornidos agentes policiales que pretendía llevárselos de la sala. Algunos, como Alaitz Aramendi, fueron sacados en volandas tras ser reducidos en el suelo, mientras Txeroki cantaba el Eusko Gudariak junto a los simpatizantes abertzales presentes en la audiencia, antes de despedirse al grito de «Gora ETA!». A decir de los veteranos de la información judicial parisina, estas cosas no pasaban desde los siniestros tiempos de Txapote e Iñaki de Renteria
  • J. M. A. SAN SEBASTIÁN
  • 20/02/2013
  • 16
  • ESPAÑA

  • Los presos 'vivirán' el nacimiento de Sortu 


    Los presos de ETA estarán presentes de forma activa en el congreso constituyente de Sortu a través del colectivo que reúne a los reclusos de la banda terrorista (EPPK), que forma parte de las delegaciones nacionales y extranjeras que acudirán este sábado a Pamplona para asistir al nacimiento de la nueva marca de la antigua Batasuna. El peso de los etarras se hará visible a través de la asociación de familiares Etxerat o del colectivo en defensa de sus derechos Herrira.
    Entre el más de medio centenar de organizaciones políticas y sindicales de los cinco continentes que hasta el momento han respondido de forma afirmativa a la invitación de la izquierda abertzale para vivir la puesta de largo de su nueva marca legal también se encuentran el PNV, ERC, el Sinn Fein irlandés, BNG, Ezker Anitza-IU, Abertzaleen Batasuna y el sindicato CCOO de Euskadi, según dio a conocer ayer su portavoz, Joseba Álvarez.
    Sortu oficializará en su congreso fundacional la composición de su Comité Nacional, que estará liderado por los históricos de la izquierda abertzale. El ex miembro de la Mesa Nacional de Batasuna Hasier Arraiz presidirá una formación que integrará a Rufi Etxeberria, Pernando Barrena, Joseba Permach y Juan Joxe Petrikorena, entre otros veteranos. La nueva marca abertzale ha reservado para Arnaldo Otegi la secretaría general, que permanecerá vacante hasta que éste salga de la cárcel.
    Las diferentes fuerzas que componen las coaliciones EH Bildu y Amaiur y el resto de agentes soberanistas vascos estarán presentes en un acto al que también han confirmado asistencia representantes del Congreso Nacional de Sudáfrica, el Frente Polisario del Sahara, el Frente Democrático de Liberación de Palestina (FDLP), así como la cónsul de Venezuela en Bilbao.
    Archivada una causa contra la banda
    > El juez Andreu ha resuelto el archivo de la causa que instruía contra tres presos de ETA por el ametrallamiento del cuartel de Andoain (Guipúzcoa) el 3 de febrero de 1979, en el que murió el guardia civil José Díaz Pérez. La declaración de los imputados, entre ellos Kepa Pikabea, etarra de la 'vía Nanclares', no ha permitido resolver el atentado, por lo que el magistrado ha decidido cerrar el sumario

    martes, 19 de febrero de 2013

    «ETA lamenta el daño a ciudadanos sin responsabilidad en el conflicto»


  • JUAN MANUEL BELLVER PARÍS CORRESPONSAL
  • 19/02/2013 ESPAÑA/El Mundo

  • 'Txeroki' reitera la disposición de la banda para negociar sobre el «desarme» y los presos

    Me niego a que con mis impuestos se financie a esos sectarios sinvergüenzas del espectáculo. O el Gobierno deja de hacerlo, o instaura la casilla en la Renta, o yo me paso a los de exigir las mercancías SIN IVA«ETA lamenta el daño causado a ciudadanos sin ninguna responsabilidad en el conflicto vasco», declaró ayer Garikoitz Aspiazu, Txeroki, desde el banquillo de los acusados del Palacio de Justicia parisino. En el primero de los procesos que la judicatura gala tiene abiertos contra él, quien fuera jefe militar de la organización terrorista no quiso responder a las preguntas de un tribunal cuya jurisdicción dice no reconocer, pero sí leyó un texto en francés en el que reiteró la disposición de la banda para hablar con los gobiernos español y francés del «desarme, el retorno de los presos y la readecuación de las fuerzas policiales en Euskal Herria».

    > «¿Eso es pedir disculpas?» Videoanálisis deÁngeles Escrivá.

    Se esperaba mucho más por parte de ETA, que, días antes, había filtrado que aprovecharía la primera jornada del juicio a Txeroki y otros nueve etarras para realizar un gesto que impulsara las conversaciones de paz. Pero desde que, en octubre de 2011, anunció el cese definitivo de su actividad armada, sigue enrocada en sus posiciones y ni entrega las armas ni se arrepiente. «¿Qué hace reír a los etarras?», se indignó el presidente del Tribunal Especial Criminal que instruye el sumario cuando, al comienzo de la vista, los encausados no guardaron el debido respeto mientras se leían los cargos que pesan contra ellos. Pero los penúltimos jefes militares de ETA no respondieron. Allí estaban también Ata , Gurbitz o Arlas , la línea dura de la banda durante este lustro, que fueron detenidos sucesivamente por la policía gala. Algunos son responsables directos o indirectos de los últimos asesinatos en Francia: los de dos agentes de la Guardia Civil en 2007 en Capbreton y un brigadier en 2010 en Dammarieles-Lys. Pero ayer no habían ido para ser juzgados por estos crímenes, sino para responder por el secuestro de una familia de Orio en 2007 en las Landas, a la que tuvieron encadenada cuatro días, para que no pudiera denunciar el robo de su autocaravana, que los etarras cargaron con 500 kilos de amonal y condujeron hasta Castellón, donde tenían planeado atentar en la urbanización Marina D'Or de Oropesa. «Somos luchadores por la libertad del País Vasco y asumimos la responsabilidad de nuestros ac tos», proclamó Txeroki en el comunicado que leyó al final de la mañana, con todos los acusados puestos en pie. «No hemos venido a reivindicar la guerra ni a alimentar la confrontación», prosiguió, para citar después a Barroso y Van Rompuy cuando, al recoger el Premio Nobel, elogiaron «el valor de la negociación como método sensato para resolver conflictos». «El actual alto el fuego es sincero. Demos una oportunidad al diálogo. Mejor pelearse alrededor de una mesa que en el campo de batalla», añadió, parafraseando a Jean Monnet. «Es responsabilidad de todos ayudar a cerrar las heridas profundas y dolorosas causadas por el conflicto», concluyó, sin pedir perdón por los crímenes cometidos. Xabi Larralde, Maribi Ugarteburu y Txelui Moreno, tres portavoces de la izquierda abertzale presentes entre el público, subrayaron la disposición de ETA para sentarse a negociar. El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, calificó la declaración de «juegos florales».
     
  • ÁNGELES ESCRIVÁ MADRID
  • 19/02/2013ESPAÑA

  • ANÁLISIS

    La 'fórmula fallida' de ETA

    La banda maquilla su intransigencia con una disculpa ofensiva para presionar al Gobierno a días del congreso de Sortu, aunque está advertida de que el tiempo corre en su contra

    Hace ya más de un año que los miembros de la izquierda abertzale más conocedores de las interioridades históricas de ETA y de sus procedimientos protocolarios aseguran que el siguiente paso importante que se espera de la organización, el que debería dar según la lógica interna de todos sus veteranos, es el «reconocimiento del daño causado». Nunca han considerado el arrepentimiento o la condena como una opción, pero sí esa asunción de responsabilidades, desde el punto de vista humano pero, sobre todo, desde el punto de vista político. «Se trata de encontrar una fórmula», decían, «con la que la organización reconozca que su actitud ha generado perjuicios...».

    Cuando el mundo abertzale dice que hay que «encontrar una fórmula», lo que quiere decir es que hay que hallar un modo de dar algún paso que sea poco ofensivo para la banda y que cumpla con determinadas expectativas (las menos exigentes pero admitidas socialmente) sin necesidad de dar la razón al enemigo que les ha ganado la partida operativa y que siempre será el Estado. Y cuando habla de perjudicados políticos, aunque parezca mentira, se ve a sí mismo y a su entorno, porque reconoce que, sobre todo al final de la época de las ilegalizaciones, la actitud de ETA fue un lastre. Recuérdese que, cuando en 2010 el brazo político ganó por primera vez el debate interno cuestionando la idoneidad del uso de la violencia en esos momentos, la dirección le tenía preparada una campaña de atentados para sentar su autoridad.

    El hecho es que se esperaba el «reconocimiento del daño causado» para hace meses, pero no se ha producido. Txeroki se descolgó ayer lamentando los inconvenientes causados a quienes no tuvieron «ninguna responsabilidad en el conflicto». Excluía, pues, de este acto de contricción, al menos, a los policías, empresarios, guardias civiles, militares, periodistas, ertzainas, jueces, fiscales y demás ciudadanos afectos a la democracia asesinados.

    Es cierto que no hay muchos precedentes de una petición de disculpa por parte de ETA. La última, cuando tras el atentado de la T-4 se vio obligada a salir al paso por haber asesinado a dos ciudadanos, Estacio y Palate, que, por ecuatorianos, no eran su objetivo. Y es cierto que hace meses Txeroki impulsaba una corriente de presos contrarios al proceso de cese definitivo tal y como se había concebido. El 12 de noviembre este periódico anunció que Garikoitz Azpiazu y los suyos harían a principios de 2013 una declaración rectificando y, efectivamente, ayer leyeron un comunicado en el que asumen que la decisión de parar es irreversible.

    Pero esa es una cuestión de interés interno a pocos días del primer congreso de Sortu. Para los demás, el comunicado es insuficiente y ofensivo, y confirmaría algo que ha trascendido poco. Si la situación no ha cambiado en las últimas dos semanas, lo cierto es que la dirección de ETA se ha encastillado en su intransigencia para desesperación de la izquierda abertzale y de los verificadores internacionales a quienes los representantes de la banda han ninguneado en sus últimos encuentros en Oslo. Incluso se habló de un señalamiento de zulos y los etarras lo desestimaron entonces.

    Y llevan así un tiempo. En su anterior comunicado, ETA ofrecía un calendario de negociación sobre los presos y el desarme si se quería dar el «conflicto por superado». Pero exigía al Gobierno que pidiese perdón por «la violencia que ha empleado en la confrontación». Con la sarcástica petición de disculpas de ayer, pretende dejar de nuevo la pelota en el tejado del Ejecutivo.
     
    Hasta los mediadores internacionales han sugerido a la dirección de ETA que deje de aplazar sus decisiones porque el tiempo corre en su contra. Sólo puede prolongar la agonía de sus militantes fuera y dentro de prisión, incluso aunque se escindiese. ETA debería ser consciente de esta realidad. Y el resto también

    domingo, 17 de febrero de 2013

    El juez reafirma que EL MUNDO no presionó a las testigos del 11-M


  • EL MUNDO MADRID
  • 16/02/2013 ESPAÑA/El Mundo


  • Cataluña se ahoga en la ciénaga de mierda generada por la corrupción de sus gobernantesEl juez de Madrid Juan Antonio Sáenz de San Pedro ha confirmado el sobreseimiento libre de la denuncia por coacciones contra el vicedirector de EL MUNDO Casimiro García-Abadillo y el periodista Joaquín Manso que presentaron las dos testigos del 11-M imputadas por un posible falso testimonio contra Jamal Zougam. Las mujeres, de nacionalidad rumana, exhibieron sus acusaciones en sendos manuscritos, cuyo contenido se ha revelado como un embuste, pero que fueron difundidos por El País sin contrastarlos con los afectados. 

    En el auto que resuelve los recursos del abogado Gonzalo Boye -condenado en 1996 por secuestro y colaborador de ETA en los 80- y la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, el juez insiste en que no hay «indicio de violencia o intimidación», por lo que da por reproducida la resolución en la que dictó el sobreseimiento. 

    En aquélla, inusual por su contundencia, el juez concluye que este diario ha acreditado que «en ningún caso se les requirió [a las testigos] para decir algo diferente a lo que era verdad ni en absoluto se les intimidó para que lo hicieran», por lo que, como solicitaba el abogado de EL MUNDO, Juan Luis Ortega, acuerda el sobreseimiento libre y con valor de cosa juzgada. 

    Las dos mujeres, identificadas como testigos protegidos con las claves C-65 y J-70, aseguraban en su denuncia que los dos periodistas les habían conminado bajo presiones a que efectuasen una declaración exculpatoria de Zougam. 

    Relato falsario
    Pues bien, la testigo J-70 se retractó delante del juez y admitió durante el interrogatorio que no había sido víctima de ningún chantaje. C-65, sin embargo, insistió en un relato falsario en el que incluyó amenazas durante una cita con los periodistas en una cafetería. Este diario presentó la grabación en audio de ese encuentro, cuya autenticidad confirmó la Policía Científica, para demostrar que ni una sola de sus aseveraciones era cierta. 

    La mentira fue subrayada por el juez: «Contrariamente a lo que la testigo señaló», la cinta «no recoge en absoluto una conversación en la que los denunciados intimidasen u obligasen, o intentasen hacerlo de algún modo, a la testigo para que colaborase con ellos». La resolución justificaba que no se tomase ninguna iniciativa de oficio contra las denunciantes en que sus acusaciones, aunque hubieran sido ciertas, no incluían la imputación de ninguna conducta que alcanzase la categoría de delito.
     

    viernes, 15 de febrero de 2013

    Otegi integrará la dirección de Sortu al salir de prisión


  • J. M. ALONSO SAN SEBASTIÁN
  • 15/02/2013/El Mundo
  • 16
  • ESPAÑA


  • La formación le reserva la Secretaría General tras «el voto masivo» de las bases
     
    Vaya vodevil la trama de espionaje socialista en CataluñaImposibilitado su sueño de ver a Arnaldo Otegi disputando al PNV la Lehendakaritza en las pasadas elecciones vascas, la izquierda abertzale está dispuesta a esperar a su idolatrado líder el tiempo que haga falta. Por ello, tal como publicó EL MUNDO, Sortu, el partido que sustituye a Batasuna, le reservará el puesto de secretario general hasta que cumpla la condena que le fue impuesta por reconstruir la estructura de la ilegalizada Batasuna siguiendo instrucciones de ETA dentro del caso Bateragune.

    Sortu ha decidido dejar vacante este cargo por tiempo indefinido a la vista de que la militancia ha votado «masivamente» a Otegi para asumir esta labor, lo que choca con el planteamiento de la formación de que los presos no ocupen puestos de responsabilidad por la imposibilidad de desempeñar sus funciones. Así, para atender la petición de las bases, los promotores de Sortu han optado por reservar el cargo a Otegi hasta su salida de prisión, según anunció ayer su portavoz, Pernando Barrena, en una entrevista en Radio Euskadi.

    El ex líder de Batasuna se encuentra en la cárcel desde octubre de 2009. En septiembre de 2011, la Audiencia Nacional le condenó a 10 años de prisión y otros tantos de inhabilitación especial para cargo público como dirigente de organización terrorista. Otegi recurrió la sentencia y, en mayo del pasado año, la Sala Penal del Tribunal Supremo acordó mantenerle entre rejas, si bien rebajó su pena a seis años y medio, por lo que, a priori, podría abandonar la cárcel de Logroño en 2016.

    A la espera de Otegi, el Consejo Nacional de Sortu estará copado por los históricos de Batasuna, como ya publicó este periódico a principios de mes. El ex miembro de la Mesa Nacional Hasier Arraiz será la cabeza visible de la formación como presidente, Rufi Etxeberria liderará el área de Resolución del Conflicto, Joseba Permach estará al frente de Lucha Institucional y Juan José Petrikorena dirigirá la Comunicación. Idoia Aiastui será la responsable de Organización, Marisa Alejandro de Finanzas y Maite Ubiria de Relaciones Internacionales. Las bases de Sortu votan mañana las planchas que conformarán el Consejo Nacional en unas elecciones en las que la formación cubrirá un millar de cargos a diferentes niveles (local, comarcal, territorial y nacional).
    Mintegi apoya al PNV con los presos
     
    > A los cronistas más veteranos, la presente legislatura vasca les recuerda tiempos pretéritos que parecían olvidados. Ayer, sin previo aviso, la portavoz de EH Bildu, Laura Mintegi, alteró con una media sonrisa el sentido de su voto y evitó que cayera en saco roto una iniciativa del PNV, que antes ya se había votado tres veces sin el apoyo de Mintegi y en la que se pedía el acercamiento de los presos de ETA a cárceles vascas. «Fue para dar un paso en la búsqueda de avances para la resolución del conflicto», diría más tarde 

    martes, 12 de febrero de 2013

    La Audiencia investiga un acto de apoyo a Otegi


  • MANUEL MARRACO MADRID
  • 12/02/2013 ESPAÑA/El Mundo

  • Diputados de Amaiur y ERC participaron en la concentración junto a la cárcel

    El acto de apoyo a Otegi en el que participaron diputados de Amaiur y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) podría haber sido un enaltecimiento del terrorismo y, por tanto, debe investigarse. Esa es la conclusión a la que ha llegado la Sección Segunda de la Audiencia Nacional, que estima así el recurso presentado por Dignidad y Justicia y ordena al juez que se ponga a ello. El tribunal resalta que el relato de lo sucedido hecho por la asociación no merece el archivo que le dio el juez, sino la apertura de unas diligencias de investigación.

    El 28 de enero del año pasado, la plataforma Arnaldo askatu, politika askatu» (Liberad a Arnaldo, liberad la política) se concentró a las puertas de la prisión de Logroño, donde desplegó una enorme pancarta con la imagen del dirigente abertzale, que cumple condena por terrorismo. Allí se leyó un comunicado que decía que «suman 837 días los que lleva Arnaldo secuestrado por el Estado español, cuando su único delito promover e impulsar el escenario actual en el que está inmersa toda la sociedad vasca». Entre los presentes estaban los entonces diputados de Amaiur Iñaki Antigüedad, Rafa Larreina, Xabier Mikel Errekondo, Jon Iñarritu, y Maite Aristegui, y el de ERC Joan Tardà. Este último leyó la versión en catalán de una carta de Alfonso Sastre en la que se elogiaba «el temple heroico» de gente como Otegi y otros condenado por el caso Bateragune.

    La asociación presidida por Daniel Portero denunció los hechos, pero el juez Fernando Andreu archivó el caso al considerar que no había datos para suponer que se hubiera cometido un delito. «La Sala no puede compartir la decisión del juez instructor, puesto que de la mera lectura [de los hechos denunciados] se aprecia que objetivamente están revestidos de una relevancia penal [...] Los hechos objetivamente considerados, y al margen de cualquier otra consideración, pueden constituir un delito de enaltecimiento del terrorismo».

    Para el archivo, el juez se apoyó en un informe policial que decía que «durante el transcurso del acto o concentración no se observó ninguna conducta que fuera merecedora de sanción penal o administrativa».

    El tribunal responde al juez que no es la Policía, sino él mismo tras hacer una investigación, la que tiene que hacer una valoración jurídica de lo sucedido, y menos en un delito difícil de precisar jurídicamente como es el de enaltecimiento. Es él quien debe hacerlo tras practicar la diligencias.
    El auto, del que ha sido ponente el magistrado Enrique López, indica al juez las diligencias que deberá practicar: identificar a los promotores, analizar lo que se dijo y quién lo dijo, «así como el contexto en el que se producen las expresiones». Sólo después de hacer todo eso podrá valorar «si se da o no el claro ánimo de enaltecer o justificar» el terrorismo. Y, en su caso, archivar.