jueves, 19 de noviembre de 2009

Ocho piratas se casan en Haradhere con el dinero pagado por España


Los comercios hacen su agosto

Ocho piratas se casan en Haradhere con el dinero pagado por España
Aideed Abdirahman | Haradhere (Somalia)
Actualizado jueves 19/11/2009 05:37 Haradhere, la ciudad de los piratas, es una orgía de dinero, balazos y sexo. El periodista llega, en plena celebración, al mismo hotel ruinoso en el que se alojaron sus compañeros unos días antes [si llega él y no los otros es porque la vida de éstos corre riesgo tras el reportaje publicado el domingo en CRÓNICA].

En este pueblo de 6.000 habitantes, todos los locales están abiertos, sin hora de cierre. Tras el botín de los españoles, ese maná caído del cielo, los tenderos hacen su agosto.

"Ayer hubo ocho bodas, todas de piratas", nos cuenta el dueño del hotel, el único lugar donde alquilan habitaciones a los extranjeros.

Eso significa que, tras su huida cinematográfica, después de cobrar el rescate de cuatro millones de dólares, casi una decena de los 63 piratas que secuestraron el Alakrana contrajeron nupcias.

La capital financiera del país esta semana es un pueblo a más de 300 kilómetros al norte de Mogadiscio. Los fuegos artificiales para celebrar la inyección financiera son los disparos de los kalashnikov. Hisri Ahmed, un pirata, dice que es su manera de que todos se enteren de que hay mucho que festejar. Al ritmo de la desmesurada celebración, los jóvenes muestran abiertamente su deseo de incorporarse a las filas de los piratas. "Sé nadar y disparar. Quiero ser uno de ellos", dice un muchacho.

Pero no fue todo tan sencillo para los bucaneros. Sólo se animaron a comenzar la fiesta cuando supieron que la Armada española y sus helicópteros no atacaban la ciudad. Habían asegurado el área con decenas de hombres apuntando al horizonte con fusiles y bazocas. Cuando se dieron cuenta de que corrían peligro, la primera ráfaga de disparos iluminó la noche. Pero no hubo ataque y las bodas comenzaron.

Las prostitutas lanzan sonrisas e intentan seducir a sus presas. Los líderes piratas, los que se han llevado el 30% del botín, 1.200.000 dólares aproximadamente, son su objetivo. El despilfarro continúa. El cielo se vuelve iluminar con ráfagas de metralla

1 comentario:

  1. Pues que sean felices y coman perdices, que los paganinis se lo desean.
    Ahora a esperar a otro, cuando se les gaste la pasta, en España somos a sí de generosos.

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